Hechos insólitos
Hace apenas un par de semanas, volviendo en bici a mi casa a eso de la media noche, cuándo cruzaba por el puente de piedra de zaragoza, asistí a un hecho insólito.
Pasé de largo y la curiosidad me hizo volver. Una apuesta pareja mejor vestida de lo que yo he vestido jamás, encendieron un radiocasette con música de tango y empezaron a bailar.
Dejé la bici en el suelo, no había más público que yo y... si, una pequeña videocámara.

La imágen me fascinó, ellos dos solos, bailando un tango para mi, vigilados por la luna y con la basílica del Pilar al fondo. Sin mediar palabra, saqué la cámara de la bolsa, abrí el diafrágma a 2.8 y disparé cuántas fotos pude, eso sí, sin usar el flash, pues les hubiera estropeado la filmación.
Hablando con ellos, resultaron ser profesores de una escuela de bailes y tangos, asi se baila el tango.




1 opiniones:
Me gusta, observando sin ser observado....., sin molestar.
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