20 de agosto de 2008

Dos meses después

Dos meses más tarde, mi vida ha vuelto a dar un giro de una brusquedad impredecible. Poco tiene que ver el ahora con el ayer, y por desgracia, todo ese cambio no ha quedado reflejado en mis fotos.

Sigo manteniendo mi esencia juguetona



... mi gusto por lo tétrico...

seguiré rindiendo culto a la vida, porque jamás hay que dejar de sentirse vivo.


y por supuesto, mis ganas de hallar un cauce tranquilo donde navegar.

En esencia, sigo siendo el mismo, aprendiendo cada día que los contínuos errores que no dejo de cometer, eso sí, siendo consciente de que jamás hay que perder la vitalidad. Por todo esto y por mucho más, brindo con vosotros.