27 de diciembre de 2007
21 de diciembre de 2007
Mallorca
Este puente da la Constitución acudí a Palma de Mallorca,
dónde ahora reside una enfermerita sexi...
Allí bebimos hidromiel, hasta que nos crecieron los colmillos...
... bailamos al son de "Tambors per a la pau"
Y visitamos el castillo de Bellver

Mallorca es una isla muy bonita, en la que me sorprendieron cosas incluso antes de llegar a aterrizar.
Ya desde el avión resaltaba el intenso color verde de la isla, pues en la península solo se veía un marrón con cierto toque casi blanco. Sus gentes resultaron ser muy abiertas, y sus calles... Bueno, la habitabilidad de sus casas no es muy allá, pero sus parques, su casco histórico, su catedral, sus elemenots culturales...


Palma de Mallorca es una ciudad multicultural porque se abre al mundo.
En estos días también cogimos el tren a Soller. Un tren antiguo de madera con mucho encanto, que nos llevó a un pueblo de la costa Oeste.








Otro día visitamos "les coves del Drach" en dónde tomé algunas fotos así, como de estrangis...




...pero no sólo había cuevas, también estaba Porto-Cristo, con su playa, sus barquitos, y su tonto de siempre tirando piedras al agua.

Otro día, cogí a Elenita, la bici de mi hermana, y mienstras ella daba el callo en el hospital, pues yo a recorrer mundo. Fue muy gratificante recorrer la costa.















